La Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya lo hizo de nuevo. Tal
como su dictamen de 2009 sobre el Río San Juan, que divide Nicaragua y Costa
Rica, fue aceptable para ambas partes, poniendo fin a una batalla legal de
cuatro años, su dictamen provisional en relación a una disputa sobre un
controversial proyecto del Presidente Daniel Ortega de Nicaragua, para dragar el
San Juan, está siendo recibido como una “victoria", tanto por Ortega como por la
Presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla. Aunque la orden de la corte es una
medida provisional, con la soberanía del área disputada aún bajo consideración,
por ahora al menos, parece haber desactivado una significativa fuente de tensión
bilateral.
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